El 2 de abril se celebra el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo bajo el lema «Fomentar la neurodiversidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas». En Editorial Sirio contamos con dos títulos que, precisamente, tienen como objetivo dar visibilidad al autismo y demostrar que las personas neurodivergentes también tienen cabida en un mundo neurotípico: El autismo sin máscara del Dr. Devon Price y Mentes divergentes de Jenara Nerenberg.
Seguramente hayas oído la palabra woke, especialmente en el ámbito del cine. Sonado fue el caso del live action de La Sirenita de 2023 en el que Disney optó por una joven de raza negra y trenzas para hacer de Ariel. Sin duda un cambio significativo y sorprendente, especialmente para los que hemos crecido con la Ariel pelirroja y de piel clara de la película de animación de los años 80.
Pero más allá de que nos pueda parecer disruptivo, lo más importante es que el movimiento woke en sus orígenes nació para favorecer la normalización y la inclusión de colectivos que a lo largo de la historia y de manera totalmente injusta, han sido discriminados.
En lo que a neurodivergencia se refiere, a día de hoy existe controversia sobre si la descripción que se hace en el cine, por ejemplo de los autistas, se corresponde con la realidad o no. El ejemplo lo tenemos en estos dos libros publicados por Sirio.
Jenara Nerenberg hace referencia en Mentes Divergentes a algunas películas como Las horas, Recortes de mi vida, El castillo de cristal o la mismísima Frozen 2, a las que considera un arma poderosa para reformular los relatos sociales y crear conciencia sobre la necesidad de promover el cambio hacia un mundo neurodivergente.
Sin embargo, el Dr. Devon Price presenta una postura diferente. El autor de El autismo sin máscara, habla de personajes de películas y series que contribuyen a crear falsos mitos o generan una imagen del autismo que nada tiene que ver con la realidad. De hecho, provocan el rechazo de una parte del colectivo al no sentirse identificados con ellos.
Price pone como ejemplo al irascible genio Rick Sánchez de la serie de dibujos animados Rick y Morty, al brillante y distante doctor Shaun Murphy de The Good Doctor y al mismísimo Sheldon Cooper de The Big Band Theory, a quienes sus amigos perdonan su falta de consideración por tener una mente brillante.
Tal y como indica Price en El autismo sin máscara, las personas autistas intentan huir de estos estereotipos y tratan de ofrecer una imagen alegre y amistosa por miedo al rechazo de las personas neurotípicas.
«Salir del armario»
Devon Price destaca en El autismo sin máscara la conexión que existe entre homosexualidad y autismo, en lo que respecta al enmascaramiento de dicha realidad. El autor señala que de igual manera que un gay oculta su orientación sexual porque la heterosexualidad es la norma, un autista hace lo propio en un mundo neurotípico.
Además de compartir su experiencia personal de enmascaramiento y de investigaciones de las ciencias sociales sobre el autismo, en el libro se presentan casos reales de lo que Price denomina ‘autistas enmascarados’, es decir, «aquellos a los que se les ha negado sistemáticamente el acceso al diagnóstico durante décadas y a los que con frecuencia se sigue ignorando en los diálogos público y psiquiátrico sobre la neurodivergencia.»
Devon Price explica como el miedo a las etiquetas, tanto por parte del propio afectado como de su familia, y a ser considerado «menos competente e incluso menos humano», es lo que lleva a eludir el diagnóstico y a enmascarar su realidad.
Pero además, El autismo sin máscara habla de las consecuencias que tiene para la persona autista el hecho de no poder mostrarse tal y como es. La ansiedad social o el consumo de alcohol y drogas para combatirla son algunos de los efectos negativos que destaca Price. Es por eso que, a través de este título se reivindica la creación de un mundo neurodiverso que permita a los autistas ‘salir del armario’ y conseguir una integración social plena.
Neurodiversidad en clave femenina
Por su parte, Jenara Nerenberg reivindica en Mentes Divergentes la necesidad de no «reeducar» a las personas neurodivergentes para que sean diferentes de como son, ante los riesgos para su salud emocional, mental y espiritual; así como la creación de un espacio en el que convivan personas neurotípicas y neurodivergentes.
Aunque Devon Price lo menciona en El autismo sin máscara, es en este título donde se profundiza en la neurodivergencia desde un enfoque femenino. Y es que, según indica la autora, las diferencias de procesamiento sensorial de las mujeres (TDAH, autismo, sinestesia…) suelen pasar desapercibidas, estar enmascaradas o ser confundidas con algo totalmente diferente, lo que puede conducir a las mujeres a sufrir depresión, ansiedad, una baja autoestima o sentir vergüenza.
Tolerancia con la neurodiversidad
Como hemos podido comprobar, para una persona con neurodiversidad «salir del armario» no es una tarea fácil. Requiere un cambio de mentalidad por parte de las personas neurotípicas, quienes debemos abandonar prejuicios y aprender a ser más tolerantes.
El primer paso es olvidarnos de las etiquetas. Debemos dejar de hablar del autismo como una discapacidad y empezar a incorporar el término neurodivergente a nuestro vocabulario. Los dos libros de los que te hemos hablado en este artículo te permitirán conocer la realidad del autismo y la neurodivergencia, y aprender a valorar su singularidad y belleza.